Declaración
Universal de la Laicidad en el Siglo XXI
Introducción
Resumen:
La laicidad aparece en nuestra época como un principio
presente y crucial, pero al mismo tiempo vago y difuso. Algunos
colegas de diversas partes del mundo nos hemos dado a la tarea
de redactar una Declaración universal sobre la misma. Adelanto
aquí algunos extractos del documento.
El
9 de diciembre próximo, aprovechando la celebración
del centenario de la separación Estado-Iglesias en Francia,
tres colegas de diversas naciones (Micheline Milot, de Canadá,
Jean Baubérot, del país anfitrión y un servidor,
de México) haremos pública en una sala del Senado
francés una Declaración Universal sobre la laicidad
en el siglo XXI. ¿Por qué una declaración
sobre la laicidad puede ser relevante, se preguntarán algunos?
¿Cuál es el sentido de que académicos de
diversos países trabajen sobre este tema, cuando nuestras
realidades son aparentemente tan distintas? ¿A quien le
interesa, en última instancia, este tema? ¿Cuál
es la importancia del asunto para nuestra vida diaria?
El
preámbulo de la Declaración explica por sí
mismo, parte de la importancia de la laicidad para las sociedades
contemporáneas. Muestra sobre todo la importancia de tener
un sistema que permita a los ciudadanos de diversas creencias
y convicciones convivir pacíficamente. El texto sostiene:
“Considerando la diversidad religiosa y moral crecientes,
en el seno de las sociedades actuales y los retos que encuentran
los estados modernos para favorecer la convivencia armoniosa;
considerando igualmente la necesidad de respetar la pluralidad
de convicciones religiosas, ateas, agnósticas, filosóficas
y la obligación de favorecer, por diversos medios, la deliberación
democrática pacífica, considerando en fin que la
creciente sensibilidad de los individuos y los pueblos a las libertades
y derechos fundamentales invita a los Estados a vigilar el equilibrio
entre los principios esenciales que favorecen el respeto de la
diversidad y la integración de todos los ciudadanos en
la esfera pública, nosotros, universitarios y ciudadanos
de diferentes países, proponemos a la reflexión
de cada uno y al debate público, la declaración
siguiente:”.
Roberto Blancarte
Los
invitamos a conocer esta declaración. Ver
documento completo