Libertades
Laicas es una organización que surge desde la sociedad
civil, interesada en la promoción de las libertades cívicas
y los derechos sexuales y reproductivos, en el marco de un Estado
laico.
Entendemos la laicidad como un régimen
de convivencia social, cuyas instituciones políticas están
esencialmente legitimadas por la soberanía popular y ya
no por instituciones religiosas. De esta manera un Estado laico
pretende garantizar la libre expresión de las diferentes
concepciones de vida, manteniendo ciertos límites, a fin
de lograr una mejor cohabitación entre los grupos. Definir
a la laicidad como un proceso de transición de formas de
legitimidad sagradas a formas democráticas o basadas en
la voluntad popular nos permite también comprender la laicidad
no solamente en el estricto sentido de la separación Estado-Iglesias.
De hecho, existen muchos Estados que no son formalmente laicos,
pero establecen políticas públicas ajenas a la normativa
doctrinal de las Iglesias y sustentan su legitimidad más
en la soberanía popular que en cualquier forma de consagración
eclesiástica.
Desde nuestra perspectiva, el Estado laico
es el mejor garante de las libertades ciudadanas, incluidas las
de la religión, de convicción, de pensamiento y
de expresión.
Libertades Laicas tiene como objetivo crear
una Red de especialistas y activistas que difunda, informe, vincule
y defienda los derechos y libertades propios del marco legal de
un Estado laico en todas las latitudes, independientemente del
régimen legal relativo a las Iglesias y agrupaciones religiosas.
El objetivo consiste ciertamente en la difusión de dichos
derechos, además de la creación de una infraestructura
sólida que mantenga lazos y vínculos entre los diferentes
actores involucrados.
Libertades laicas ha tomado la iniciativa
de conformar una Red iberoamericana para la promoción de
la laicidad, como instrumento idóneo en la defensa de los
derechos sexuales y reproductivos. Lo anterior con la participación
de asociaciones laicas, civiles, no gubernamentales, instituciones
públicas e internacionales que se encuentren en América
Latina y promuevan estos derechos.
Libertades Laicas ha sido concebido como
un nuevo pero sólido espacio de intercomunicación
entre estos diferentes actores e interesados en la consolidación
de los derechos humanos y libertades cívicas. Se trata
de un espacio que tiene como ambición conformar una red
de actores, y una infraestructura informativa de los asuntos con
la laicidad, relacionada particularmente, con los derechos sexuales
y reproductivos.
La Red Iberoamericana por las Libertades
Laicas ofrece un espacio de comunicación e información
de lo acontecido al nivel iberoamericano en todos los niveles
asociativos e institucionales, en torno al tema de los derechos
y libertades sexuales y de salud reproductiva, así como
en torno a los principios internacionales, regionales y nacionales
vinculados con la laicidad. La Red busca generar acceso directo
a la información de lo acontecido en los diversos escenarios
Internacionales, e invitar a los mismos organismos a vincularse
con la Red, de manera que juntos se pueda fomentar y difundir
las virtudes de la laicidad.
En los países de Iberoamérica,
la sociedad civil, las mujeres, los grupos sexuales minoritarios,
los jóvenes, y las organizaciones en pro de los derechos
humanos se han enfrentado principalmente con tres obstáculos:
1) Cultura tradicional paternalista; 2) religiones conservadoras
(la mayor parte del tiempo relacionada con el primer punto). La
nueva ola de conservadurismo religioso y fundamentalismo en todo
el mundo representa uno de los principales desafíos para
la defensa de los derechos humanos, particularmente los sexuales
y reproductivos. 3) El siempre ambiguo papel del Estado, que en
algunos casos incluso refuerza la doctrina y moral de religiones
particulares, en contra de los deseos y derechos de los ciudadanos.
En Iberoamérica una de las problemáticas
más recurrentes cuando se habla del Estado laico, es la
relación que éste tiene con los asuntos de la religiosidad
y las Iglesias. Algunas de ellas siguen negándose a permanecer
fuera del espacio político de decisiones del Estado, complicando
así, la tarea de promoción de las instituciones
en defensa de las libertades civiles. El Estado laico, principalmente
en los países latinoamericanos, corre el riesgo de verse
supeditado a una ética religiosa en el seno de la ética
que lo constituye, sobre todo por el hecho de que se favorece
principalmente a los grupos católicos de la región.
Los acontecimientos recientes de la intervención de las
Iglesias y los grupos más conservadores en asociación
con los grupos de poder del Estado en las diferentes regiones
de Latinoamérica en torno a la educación y la salud
reproductiva, son testimonio de ello. Por tanto un Estado laico
tiene la responsabilidad de enmarcar las manifestaciones públicas
religiosas en el respeto a las disposiciones legales, protegiendo
los derechos de los ciudadanos.
Es por esto que el Estado laico tiene que
afirmar el principio de libertad de conciencia como un dato fundamental
en aras de lograr el respeto y la neutralidad positiva que la
laicidad le confiere.
Así el Estado laico, constituye
la mayor garantía para la libertad y la defensa de los
derechos sexuales y reproductivos, pues más que ninguna
otra instancia, garantiza imparcialmente y con la participación
de todos, el control de este proceso y determina el contenido
de las leyes jurídicas morales, así como de los
códigos de comportamiento colectivos.
La lucha por los derechos sexuales, y específicamente
reproductivos es central en la actualidad. Más aún
por el hecho de que se pueden presenciar procesos cada vez más
marcados en donde las mujeres y los diferentes grupos de defensa
de los derechos civiles han reivindicado sus derechos reproductivos
y sexuales como parte intrínseca de una lucha basada en
los principios de dignidad e igualdad de los seres humanos, independientemente
del género y las tendencias sexuales.
Los derechos sexuales y reproductivos en
el marco de un Estado laico, debe promover y dar acceso a la población
a la información y los medios necesarios para regular la
fertilidad. Lo anterior incluye la anticoncepción de emergencia
y el derecho de obtener un aborto seguro en los casos admitidos
por la ley. También, el poder protegerse de las transmisiones
sexuales, así como obtener atención sanitaria de
calidad, en condiciones de salubridad y seguridad, cualquiera
que sea el grupo al que pertenezca el individuo, y sin relación
alguna con la orientación de sus tendencias sexuales y
reproductivas.
Lo anterior incluye sin duda a los homosexuales,
los bisexuales, los transgéneros y trasvestis y todos los
grupos sexuales minoritarios (GLBTT). La toma de conciencia acerca
de la existencia de estas minorías, representa un reto
a superar en la búsqueda de una sociedad tolerante y democrática.
En América Latina, pese a la existencia y reconocimiento
de las llamadas minorías sexuales, muchos grupos, asociaciones
e instituciones (incluyendo sectores importantes de la Iglesia
católica) cuestionan sus derechos a vivir con libertad
o incluso a existir. Esto, sin duda va en contra del deseo de
vivir en una sociedad crecientemente tolerante y cada vez con
mayores libertades. Un Estado laico no debe reparar ni en las
creencias específicas de un grupo dado, ni en las imposiciones
que se quieren llevar a cabo fuera de los marcos de común
acuerdo de una colectividad. Esto con el objetivo de evitar ambientes
racistas, homofóbicos, discriminatorios, así como
rechazar la creación de una atmósfera contraria
al régimen de derecho y a la libertad de expresar libremente
la opinión de cada quién, pues uno de los mayores
desafíos que presenta las sociedades iberoamericanas es
la estigmatización que se hace de estos grupos y personas
que comparten el espacio social.
Esta realidad hace necesaria la vinculación
con las redes de organizaciones civiles, organizaciones no gubernamentales,
gubernamentales, tanto a nivel nacional, como regional e internacional,
que trabajen en pro de los derechos sexuales, la salud sexual,
los derechos de las mujeres, las personas viviendo con el VIH,
entre otros. En este sentido, uno de los objetivos de Libertades
Laicas es crear un fuerte vínculo entre grupos en defensa
de los derechos de las minorías sexuales y la población
en general, los académicos y las instituciones asociadas
al Estado laico. Su participación buscará llevar
a buen término un primer ejercicio en aras de la solidificación
de los derechos ciudadanos.
Para ello se toman en cuenta las diversas
aportaciones realizadas desde la Conferencia Internacional Sobre
Población y Desarrollo, realizada en El Cairo (1994), en
donde se definió por primera vez el concepto de derechos
reproductivos como parte de los derechos humanos, así como
las Conferencias al nivel internacional sobre la Mujer en Beijing
en 1995 y en Beijing + 10 en febrero y marzo del 2005, en donde
los diversos gobiernos participantes han refrendado su compromiso
de promover los derechos reproductivos y velar por la “salud
sexual” de su población a partir de la creación
de condiciones adecuadas, con amplios y mejores servicios de planificación
familiar, reconociendo que la reproducción no es el único
fin de la sexualidad humana.
Desafortunadamente, la mayor parte de los
grupos de defensa de los derechos humanos y civiles, así
como las organizaciones no gubernamentales en defensa de los derechos
sexuales y reproductivos, tienen escasa información tanto
política como analítica con el fin de luchar de
manera más veraz por sus derechos y en contra de la intolerancia
de algunos grupos religiosos radicales. La importancia de la laicidad
o secularidad para la política y otras instituciones públicas
es vagamente difundida y percibida de manera incompleta y sesgada.
Por tanto, la defensa de los derechos y libertades es débil
y con falta de claridad en el planteamiento de las situaciones,
así como estrategias de orientación precisa. Este
es el papel de los intelectuales interesados en la defensa de
estos derechos.
Existe por tanto una urgente (o apremiante)
necesidad de contar con espacios para que los intelectuales discutan
y apoyen a los grupos activistas en defensa de los derechos sexuales
y reproductivos. Ahora bien, integrar un equipo con habilidades
múltiples enfrenta varias dificultades: por un lado que
los académicos logren aprehender las necesidades especificas
de los grupos activistas y elaborar estrategias claras y definidas
de acción, por el otro lado, que los grupos individuales
y activistas, grupos en defensa de los derechos humanos y civiles,
como los de salud reproductiva transmitan de manera adecuada sus
necesidades y orienten la discusión hacia los temas apropiados
con el fin de crear un ambiente de propuesta para la defensa de
los derechos humanos.
Se trata por tanto de lograr establecer
contactos entre académicos y activistas para extender la
comprensión de las responsabilidades y tareas que un Estado
laico debe cumplir. Así, nuestro objetivo es crear este
vínculo con miras a reforzar la defensa del Estado laico
y los principios de la laicidad.
Este espacio es por lo tanto una invitación
para todos aquellos involucrados e interesados (académicos
y activistas) en el tema que nos atañe, con el fin de reforzar
este trabajo de vinculación y establecimiento de contacto
a través de la Red.
Así la Red Iberoamericana por las
Libertades Laicas, hace un llamado a todas las organizaciones
civiles, grupos, individuos, académicos, organismos privados,
libres pensadores que luchen o se interesen en la difusión
y defensa del respeto y aplicación de los derechos humanos
y libertades civiles, para que participen a la conformación
de ésta, su Red para que se vinculen y la difundan; en
suma para que la hagan su espacio de libre expresión.
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